Modelos animales de la enfermedad de Alzheimer

Embrión de pollo, modelo animal para la enfermedad de Alzheimer

El perro como modelo animal para el estudio de la enfermedad de Alzheime

La ética de la investigación científica obliga a mantener al mínimo el número de ensayos realizados con animales. Sin embargo, los modelos animales siguen siendo esenciales para poder comprender los mecanismos de muchas enfermedades humanas y para probar estrategias terapéuticas. Tradicionalmente, por razones prácticas, los animales más utilizados para estos fines han sido las ratas y los ratones, pero la investigación del Alzheimer se enfrenta al problema de que estos roedores no sufren de forma natural ningún proceso similar a la enfermedad de Alzheimer. Por lo tanto, para poder utilizarlos en este campo es necesario modificarlos artificialmente mediante la incorporación en su genotipo de genes humanos mutados específicos relacionados con la enfermedad de Alzheimer.

Utilizando esta estrategia se ha producido una variedad de cepas de ratones transgénicos. Los estudios realizados con estos ratones transgénicos han reportado una importante contribución a nuestro conocimiento actual sobre esta enfermedad. Sin embargo, el modelo está lejos de ser perfecto y tiene varias desventajas, que conducen a serias dudas a la hora de interpretar los signos de la enfermedad en las personas a la luz de las observaciones de estos animales. La misma incertidumbre es también inevitable cuando se trata de predecir la posible eficacia de un nuevo tratamiento para pacientes con Alzheimer basándose en los resultados obtenidos en ratones transgénicos.

Esta situación nos ha llevado a explorar la posibilidad de utilizar perros y embriones de pollo como dos modelos animales para el estudio de la enfermedad de Alzheimer.
La proteína beta-amiloide humana, la principal causa de la enfermedad en las personas, es idéntica a la de los pollos. Por otra parte, los embriones de pollo poseen, desde etapas muy tempranas de su desarrollo, una maquinaria enzimática para el procesamiento del beta-amiloide prácticamente idéntica a la de los seres humanos. Por estas razones, además de por su bajo precio y el hecho de que es simple de manejar, creemos que el embrión de pollo es un modelo muy útil para probar nuevos fármacos destinados a reducir la cantidad de beta-amiloide en los cerebros humanos actuando sobre las enzimas involucradas en la síntesis y la degradación de la proteína beta-amiloide.

El perro es uno de los pocos animales que puede sufrir de forma natural un deterioro cognitivo relacionado con la edad, el cual ha sido definido como el equivalente canino a la enfermedad de Alzheimer. Esta enfermedad en los perros reproduce algunos de los rasgos esenciales de la enfermedad de Alzheimer de una manera natural, incluyendo los depósitos de beta-amiloide en la corteza cerebral, la degeneración de determinadas poblaciones neuronales y el deterioro de la capacidad de aprendizaje y la memoria. Además, al igual que en los pollos, pero a diferencia de los roedores, la proteína beta-amiloide en los perros es idéntica a la de los seres humanos.
Debido a esta similitud y también gracias al hecho de que se trata de un modelo natural en el que no se producen interferencias entre los genes propios de los animales y los artificialmente implantados, se considera que los estudios en perros tendrán un valor predictivo importante en la comprensión de ciertos aspectos de la enfermedad en los seres humanos.